Alabastro

ESTRUCTURAS

Compenetración entre la luz y la escultura, entre la luz y la arquitectura.

El alabastro en la obra de Chillida es el material que acoge la Luz y permite que ésta se muestre de forma trascendental.

En Gurutz (Cruz) Chillida excava el alabastro hacia adentro haciendo que la cruz se materialice en el vacío.

Tras experimentar con materias de su tierra natal como la madera y el hierro, el alabastro le condujo a Chillida a elaborar obras más luminosas y diáfanas. Se convertiría en la materia perfecta para captar la “luz oscura” que él identificaba con el mar Cantábrico. Frente a la luz blanca, fuerte, vibrante y cristalina del mármol, el alabastro transmitía una sombría luminosidad, una luz neblinosa y húmeda, más cercana a la luz negra propia del País Vasco.

El mar Cantábrico, un mar encrespado, con oleajes frenéticos y tonalidades grises y plomizas.

En lo translúcido la luminosidad parecía emerger del interior de la piedra como si, retenida en lo más profundo, irradiase de la propia materia.

Textos de Nausica Sanchez extractados de la Guía de Chilida Leku