Castañas

Echo en falta calentarme las manos con un paquete de castañas envuelto en papel de periódico. Echo en falta la sonrisa de la castañera, su tez tintada de negro, mientras recibe en sus manos enguantadas de negro unas pocas monedas que esconderá en su faltriquera debajo del delantal, y el aroma de las castañas asadas a medida que me despido de ella en la esquina de la Plaza de Gipuzkoa hasta otro día de frío…


Categorías Sin categoríaEtiquetas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s